En su último informe, la FAO examina como un sistema agroalimentario global robusto e integrado ayudaría a hacer frente a dificultades sin precedentes, como se vio durante la pandemia. “El comercio puede ayudar a que los sistemas agroalimentarios usen eficazmente y de forma más sostenible los escasos recursos naturales, como la tierra y el agua, así como a expandir tecnologías”, asegura QU Dongyu, Director General de la FAO.
Agricultura y alimentación
La FAO propone un 'Fondo de Financiación de Importaciones de Alimentos' (en) para apoyar a los países de ingresos bajos, que dependen en gran medida de este tipo de compras, a salvaguardar su seguridad alimentaria.
Brasil: el semiárido está vivo
La región semiárida del noreste de Brasil, conocida como sertão, es una tierra rica en cultura y paisajes encantadores. Aunque el clima riguroso y la falta de agua dificultan ganarse la vida aquí, en las últimas décadas el ingenio moderno se ha unido a los sistemas tradicionales de ayuda mutua para ayudar a las comunidades a aprovechar al máximo los recursos naturales de la región.
Hablamos de la inocuidad de los alimentos, la seguridad alimentaria, y la relación entre ambas. Por seguridad alimentaria se entiende tener acceso regular a suficientes alimentos inocuos (seguros para nuestra salud) y nutritivos para llevar una vida activa y saludable. Esto hace que la inocuidad de los alimentos sea un elemento esencial de la seguridad alimentaria.
La leche es un alimento esencial para miles de millones de personas, ya que es el tercer principal proveedor de proteínas y el quinto de energía para la población mundial. Los retos a los que se enfrenta el sector lácteo son enormes. La FAO trabaja para que esta industria sea más sostenible y contribuya a la salud de los sistemas agroalimentarios.
FAO te presenta varios documentales sobre las huertas biodiversas de la Cordillera Pehuenche, al sur de Chile.
Esta organización ya ha destinado, en numerosos países, $12 000 millones en proyectos para los próximos 15 meses para responder a la crisis de seguridad alimentaria. Iniciativas que apoyarán a la agricultura, la disponibilidad de agua, el comercio y fortalecerán la protección social para amortiguar los efectos del aumento del precio de los alimentos. Además, el Banco Mundial mantiene $18 700 millones en programas centrados en recursos naturales, entre otras muchas áreas.
Dependemos de un número sorprendentemente pequeño de plantas para comer. Las especies de antaño se han extinguido y cada día desaparecen más. ¿Y si el cambio climático, las especies invasivas, la contaminación, la expansión urbana o la sobreexplotación del suelo mermaran la capacidad productiva de las especias que nos quedan, o incluso las hicieran desaparecer? La FAO ha creado un fondo para evitarlo.
Estas especies de vegetación son esenciales para la vida y los medios de subsistencia. Y aunque crezcan silvestres en la naturaleza, debemos velar por su sostenibilidad.
La langosta del desierto es voraz. Vive en desiertos de África Oriental, del Cercano Oriente y de Asia Sudoccidental. Pero, ¿por qué es una amenaza más allá de estas regiones?
Los impactos de la devastadora guerra en Ucrania se sienten más allá de sus fronteras; afectan a un mundo que emerge de una pandemia que ha provocado mayores daños en los países en desarrollo. Una de las consecuencias más críticas es la crisis del precio de los alimentos básicos, amenazando su asequibilidad y disponibilidad. Los países y la comunidad internacional deben tener las prioridades claras para amortiguar este problema.
Sin duda. El uso indebido de estos medicamentos en el sector ganadero, acuícola y agrícola está asociado con el riesgo de aparición y propagación de microorganismos resistentes a los antimicrobianos.
Los aztecas en Mesoamérica ya consumían el tomate en el año 700 d.C. Hoy es un ingrediente clave en las cocinas de todo el mundo. Sin embargo, no siempre ha sido así.
Durante estos dos años, los países de la región lograron grandes avances en su trabajo para lograr sistemas agroalimentarios más eficientes, inclusivos, resilientes y sostenibles.
En 2019, Marcelo viajó a China con el apoyo del PMA para aprender sobre el cultivo integrado de arroz-pato; criar patos dentro de cultivos de arroz y así reducir el uso de fertilizantes para obtener una producción más limpia y nutritiva. Al regresar a su pueblo en el sur de Ecuador, Marcelo replicó lo aprendido, convirtiéndose en un referente para su comunidad.










