FIDA

A woman selling her food at a market place.

La nutrición es clave en la transformación rural: promueve la salud, construye sistemas alimentarios resilientes e impulsa economías locales fuertes. En cambio, la desnutrición genera grandes pérdidas económicas. Cualquier gasto en nutrición produce altos retornos. El FIDA impulsa inversiones y programas de alimentación escolar con productos de proximidad. Acciones que mejoran la dieta infantil, crean mercados para pequeños agricultores y fortalecen la seguridad alimentaria y los medios de vida.

El FIDA trabaja para hacer realidad el potencial del mundo rural mexicano. Y para ello, apoya a pequeños productores, comunidades indígenas, mujeres y jóvenes. Mediante inversiones, innovación y alianzas, el Fondo contribuye a generar oportunidades económicas, a fortalecer la seguridad alimentaria y a construir territorios resilientes, capaces de afrontar los retos del futuro.


 

Angele looking at her output outside her shop.

La financiación específica orientada a la nutrición puede maximizar su impacto cuando se integra en programas más amplios —como la agricultura, el desarrollo rural o el clima—, y cuenta con objetivos nutricionales claros, datos de seguimiento y enfoques adaptados al contexto local. El Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) destaca que dirigir recursos hacia proyectos dirigidos a la nutrición, priorizar a las poblaciones vulnerables, y coordinar acciones entre sectores permite mejorar los resultados de manera más eficaz y sostenible. Además, movilizar cofinanciación y alianzas amplía el alcance de las inversiones, mientras que una mejor focalización evita la dispersión de recursos y potencia beneficios que van más allá de la nutrición, como mayores ingresos, resiliencia y seguridad alimentaria. 

youth in vegetable garden

Hoy existen 1 300 millones de jóvenes en el mundo, casi la mitad en zonas rurales. A pesar de ser vitales, a menudo carecen de acceso a oportunidades que les permitan prosperar. Los programas del FIDA están impulsando su potencial con empleo, liderazgo y acceso a financiación y mercados. Invertir en la juventud rural es clave para la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible. Estas historias de éxito subrayan por qué invertir en la juventud rural es esencial para la seguridad alimentaria, el crecimiento económico y la estabilidad duradera.

Reconociendo que las zonas rurales son clave para la seguridad alimentaria y el crecimiento económico, el Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA) ayuda al mundo rural a enfrentar sus principales retos. Amenazas como la falta de capital y el limitado acceso a los mercados. Para ello, el FIDA se centra en empoderar a la juventud, fortalecer la resiliencia de las comunidades y en conectar a pequeños productores con mercados, logrando aumentos tanto en su producción como en sus ingresos.

Con desiertos, montañas y selvas tropicales, Perú es uno de los 17 países del mundo clasificados como megadiversos. Un país que, además, es una de las economías más grandes de América Latina con un inmenso potencial agrícola que se enfrenta a múltiples obstáculos. El Director del FIDA en este país nos habla sobre las perspectivas de futuro para la población rural peruana. “El impacto del FIDA es para mí una fuente de esperanza”, confiesa.

 

Gracias al proyecto Avanzar Rural, el FIDA impulsa la resiliencia climática del cacao en la Amazonía peruana. Una iniciativa que brinda capacitación, tecnología y técnicas sostenibles a más de 20,000 pequeños agricultores —incluidas 12 000 mujeres— para mejorar la producción y sus medios de vida.

Three ladies standing on a farm.

La agricultura familiar es hoy una inversión clave para la resiliencia climática y el desarrollo rural. Produce alimentos de forma eficiente, pero enfrenta falta de crédito. En Brasil, el FIDA financia un proyecto que agrupa explotaciones y brinda asistencia técnica, permitiendo aumentar ingresos y fortalecer organizaciones. Con apoyo de bancos públicos de desarrollo y de financiación combinada, estas explotaciones impulsan seguridad alimentaria, empleo rural y sostenibilidad climática, generando crecimiento inclusivo.

Aunque la población rural es quien produce la mayor parte de nuestros alimentos, también es la que con más probabilidad pasa hambre; alrededor del 32 % sufre inseguridad alimentaria, frente al 24 % en las zonas urbanas. Gracias a los siguientes siete logros, el FIDA crea sistemas agroalimentarios que nutren y ayudan a sostener comunidades rurales.

El agotamiento de los recursos naturales de la cuenca del Balsas, al suroeste de México, puede sumir a muchas personas en una situación de pobreza grave. Para evitarlo, se necesitan encontrar modos de vida alternativos. Para ello, el FIDA respalda la cosecha y comercialización sostenible de un producto forestal muy valioso: la resina de pino.


 

Para muchos pequeños agricultores, las flores no son solo bellos adornos: son esenciales para ganarse la vida. Es el caso de Jorge y su pequeña explotación al sur de México, D.F. Un negocio que contribuye a las celebraciones del Día de los Muertos (noviembre) suministrando algunas de las caléndulas que adornan los altares dedicados a los difuntos. Jorge es candidato para participar en el proyecto AgribioMex, implementado por el FIDA. Una iniciativa que apoya a los agricultores en la gestión sostenible de los recursos naturales y la conservación de la biodiversidad.

Una mujer con un vestido rojo abrazada a un gran tronco de árbol en un bosque.

Nuestro planeta es la madre de toda la vida que conocemos. El aire limpio que respiramos, el agua dulce que bebemos y los alimentos de los que nos nutrimos provienen de la riqueza de la Tierra. Como agricultores, pescadores y ganaderos, las personas del medio rural entienden que su propio bienestar está ligado al de la Madre Tierra. Por ello, el FIDA trabaja con gobiernos de todo el mundo respaldar proyectos que permitan a los pequeños agricultores nutrir el planeta que nos nutre a nosotros. Conozca algunas de las personas del medio rural que escuchan el llamado de la Madre Tierra.

Si somos 8.200 millones de personas en el planeta y producimos alimentos suficientes para 10.000 millones, ¿por qué 1/3 de los habitantes del planeta no tiene una alimentación saludable? La FIDA propone cinco medidas para fomentar una nutrición sostenible: Diversificar nuestra cesta de la compra; descubrir las ventajas que ofrece la agroecología; invertir en cadenas de valor que tienen en cuenta la nutrición; alimentar a los niños en la escuela y; enseñar aspectos de nutrición en el ámbito familiar. 

Albergado por el FIDA, esta reunión (10 - 11 febrero) se centró en la temática "El derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación: una vía para la seguridad y la soberanía alimentarias". 

En 2024, Cuba sufrió varios apagones eléctricos como consecuencia de una infraestructura energética basada en combustibles fósiles. Los pequeños agricultores también se vieron afectados, ya que necesitan energía para todo: desde el riego hasta el almacenamiento de sus cosechas. Agricultores como Martha, que con el apoyo del FIDA, ha podido proteger sus cultivos gracias a nuevos paneles solares