Es bien sabido que los conflictos afectan de manera desproporcionada a las mujeres y las niñas y que aumentan la discriminación y la desigualdad ya existentes. Las mujeres son también agentes clave para la paz, si bien su papel es a menudo poco reconocido. La resolución 1325 del Consejo de Seguridad fue la primera en resaltar las contribuciones de las mujeres y las niñas a la prevención de los conflictos y el mantenimiento de la paz, haciendo hincapié en su participación en condiciones de igualdad en estos procesos. El 31 de octubre celebramos el aniversario de la aprobación de esta resolución histórica.




