El Hospital de Atalaya en Ucayali, en el centro-este de Perú, atiende a unas 60.000 personas de cinco etnias indígenas, lo que lo convierte en el primer hospital intercultural del país. Con asistencia técnica de la OPS/OMS, su modelo incorpora diálogos culturales, parto vertical, medicina ancestral e información en lenguas originarias.
Pueblos indígenas
En las tierras altas guatemaltecas, mujeres indígenas participan en el Club de Bienestar de la OIM. Un círculo donde, en sus idiomas, construyen confianza, se apoyan, recuperan sus voces, fortalecen la autoestima, preservan la cultura y generan cambios.
En un programa que tiene a los pueblos indígenas y a sus conocimientos como protagonistas, la FAO y la comunidad xukurú trabajan restaurando los bosques de Ororubá, en el noreste de Brasil.
En las montañas de Baja Verapaz, mujeres indígenas guatemaltecas fortalecen su voz y confianza mediante los Clubes del Bienestar de la OIM. En lenguas mayas como el Achí y el Kaqchikel, esta iniciativa promueve autoestima, autocuidado y resiliencia, impulsando comunidades más unidas y reduciendo la migración irregular. “Necesitamos valorarnos”, reconoce una de las participantes.
El UNFPA analiza cómo la etnicidad, el género, la edad, la discapacidad y la ubicación geográfica interactúan para generar múltiples formas de desigualdad en la población indígena ecuatoriana.
Para muchos pueblos indígenas en Panamá, la pobreza no se mide en dinero, bienes materiales o servicios urbanos. Se mide en conexión con la tierra, en comunidad, en identidad, Una mujer ngäbe lo resume con claridad: “Si una persona tiene tierra, alimentos, familia y mantiene sus tradiciones, no se considera pobre”.
El agotamiento de los recursos naturales de la cuenca del Balsas, al suroeste de México, puede sumir a muchas personas en una situación de pobreza grave. Para evitarlo, se necesitan encontrar modos de vida alternativos. Para ello, el FIDA respalda la cosecha y comercialización sostenible de un producto forestal muy valioso: la resina de pino.
Rescatar la cultura es una oportunidad que brinda el Acuerdo De Paz en Colombia y un reto para los pueblos indígenas del país. El compromiso de estas comunidades con la memoria y la identidad se refleja en la transmisión de saberes ancestrales, como es el caso de los pueblos indígenas colombianos de Putumayo.
La OPS/OMS ha coordinado el intercambio cultural de saberes ancestrales sobre salud y ciencia moderna en la comunidad indígena Ava Guaraní de Paraguay. Un ejercicio que ayuda a identificar puntos comunes entre los conocimientos indígenas y los occidentales.
El río Orinoco es el hogar de una de las poblaciones indígenas más antiguas y numerosas de Venezuela. El Programa Mundial de Alimentos (PMA) tiene allí uno de sus más amplios y desafiantes programas en el país. Una ingeniería logística que centra en las escuelas sus puntos de distribución, representando la forma más fiable de identificar a las familias que necesitan apoyo.
La baya de asaí es un superalimento que fortalece el sistema inmunitario, protege la integridad celular y alivia la inflamación. Y para los indígenas de Porvenir en Bolivia, y con el apoyo de la FAO, el valor de este fruto va más allá de sus beneficios nutricionales. Es un recurso natural que sustenta su porvenir y su entorno. Además ahora, gracias al aprovechamiento de esta baya, la comunidad ya no tala sus palmeras para obtener las fibras, protegiendo así a la especie y sus ingresos
En la vasta aridez de la Península Guajira, al noroeste de Venezuela, vive la comunidad de Paraguaipoa. Para promover su aprendizaje y la práctica del arte ancestral textil como medio de vida sostenible, ACNUR ha dotado con materiales de tejido -y acceso a cuentas corrientes y otros servicios financieros- a mujeres indígenas Wayúu, muchas de ellas cabezas de hogar.
El PNUD aborda el derecho a la consulta previa, libre e informada de los pueblos originarios mexicanos. Un compromiso rubricado por el país en el Convenio 169 de la OIT.
Albergado por el FIDA, esta reunión (10 - 11 febrero) se centró en la temática "El derecho de los pueblos indígenas a la libre determinación: una vía para la seguridad y la soberanía alimentarias".
Gracias a un programa co-liderado por la UNESCO, las mujeres de la Asociación de Artesanas de Novo Airão han aprendido competencias empresariales para ganarse la vida con su trabajo y alcanzar una independencia económica. Al atraer visitantes y vender sus creaciones, estas mujeres aseguran ingresos estables, preservan su patrimonio cultural con sus tradicionales telas y hacen uso responsable de los recursos con el uso de fibras locales.










