UNICEF te presenta algunos consejos para entablar una conversación honesta con tus hijos sobre el mayor reto que encara la humanidad en nuestra era.
Cambio climático
En los últimos meses, la Asamblea General de la ONU ha reconocido que todos tenemos derecho a un medio ambiente limpio, saludable y sostenible. Una admisión que brinda nuevas herramientas en la lucha contra los efectos del cambio climático. Además, este avance coincide con la Conferencia de Biodiversidad de la ONU (COP15) y el inicio de una campaña de 365 días que conmemora el 75 aniversario de la Declaración Universal de los Derechos Humanos; un hito en la historia de la humanidad.
Las comunidades milenarias urus, ubicadas a orillas del lago, tradicionalmente han dependido de la pesca, la recolección de huevos y la caza de aves para su alimentación. Su tradición los llama “hombres del agua” o “qhas qot zoñi” (en su idioma nativo) porque provienen del lago. Pero los urus han estado en peligro de desaparecer tras años de continuas sequías, asociadas a los efectos de la crisis climática que han secado las fuentes de agua y afectado las actividades de subsistencia, como la pesca, la caza y la agricultura de subsistencia. En la actualidad, el Programa Mundial de Alimentos en Bolivia está iniciando un proyecto para trabajar con las comunidades urus para mejorar la provisión de agua para las comunidades y promover la siembra para cosechar alimentos frescos.
Si no se protegen y restauran los ecosistemas, no podremos alcanzar los objetivos del Acuerdo de París, ni de amortiguar los impactos de un clima ya alterado.
Datos de la UNESCO desvelan el rápido deshielo de los glaciares en las zonas de Patrimonio Mundial: un tercio no albergará más glaciares en 2050. Un fenómeno responsable de casi el 5% del aumento del nivel del mar. Aun así, todavía es posible salvar los otros dos tercios si el aumento de la temperatura global no supera los 1,5° C en comparación con el periodo preindustrial. Un objetivo clave de la cumbre climática COP27.
Aunque algunas veces se nos olvide, nuestra salud depende de la salud de los ecosistemas que nos rodean. Hoy, estos ecosistemas están amenazados por la deforestación, la agricultura, los cambios en el uso del suelo y el rápido desarrollo urbano. La Organización Mundial de la Salud emite un sombrío recordatorio de que la crisis climática continúa enfermando a las personas y poniendo en peligro vidas. Por eso, la salud debe estar en el centro de las negociaciones sobre el cambio climático de la COP27.
UNICEF nos recuerda que para 2050, los 2,020 millones de niños del planeta también soportarán olas de calor más frecuentes, incluso si el mundo alcanza bajas emisiones de gases de efecto invernadero.
Sin una acción climática y de desarrollo rápida y coordinada, más de 216 millones de personas en el mundo podrían convertirse en migrantes climáticos internos para 2050. Las implicaciones de la crisis climática en la movilidad humana son profundas. Debemos fortalecer la resiliencia de la gente y pasar de las negociaciones a la implementación. En la COP27, hay que actuar en beneficio de la humanidad y del futuro de las generaciones venideras.
ONU Cambio Climático demuestra que los esfuerzos para doblegar la curva de emisiones globales de gases de efecto invernadero son insuficientes. El techo de aumento de la temperatura mundial a 1,5 °C para finales de siglo está en peligro.
En su viaje a la Conferencia de la ONU sobre Cambio Climático (COP27) que se celebrará en Egipto del 6 al 18 de noviembre, Frankie, una dinosaurio del PNUD defensora de la acción climática, se sumó a la Cumbre YouthConnect Africa en Kigali (Ruanda), donde escuchó a los jóvenes hablar sobre su trabajo contra el cambio climático.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) nos manda una advertencia: “el aumento de la frecuencia, la intensidad y la duración de las olas de calor y el incremento del número de incendios forestales probablemente empeoren la calidad del aire, perjudicando la salud humana y los ecosistemas.” La interacción entre contaminación y cambio climático impondrá una “sanción climática” adicional a cientos de millones de personas.
Las empresas trabajan en mejorar su eficiencia energética para ahorrar dinero y reducir emisiones. Un futuro seguro por debajo de 1,5 °C requiere reducir 30 gigatoneladas de emisiones de gases de efecto invernadero cada año para 2030. El transporte y los edificios se encuentran entre los principales contribuyentes. Y como indica el PNUMA, el aumento de la eficiencia energética, en particular la industrial, es vital en la reducción de nuestra dependencia de combustibles fósiles.
En los últimos años se han batido récords de incendios forestales en todo el mundo; desde Australia hasta el Ártico, pasando por América del Norte y del Sur. Desastres naturales cada vez más intensos y frecuentes que arrasan comunidades y ecosistemas enteros. Un nuevo informe del PNUMA nos recuerda que el cambio climático y las modificaciones en los usos del suelo hacen aumentar el número de incendios extremos, incluso en zonas que antes no se veían afectadas por estas catástrofes.
El informe Estado del Clima en América Latina y el Caribe ofrece información detallada sobre los impactos del cambio climático y los fenómenos meteorológicos extremos en toda la región, desde la Amazonia hasta los Andes y desde las aguas costeras hasta las cumbres nevadas. Los últimos datos recopilados se presentan este 22 de julio a través de la Organización Meteorológica Mundial, y en colaboración con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) de la ONU y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres. Sigue en directo el lanzamiento de este último informe.
En 1992 la Cumbre de la Tierra de Río de Janeiro (Brasil) sentó las bases para el establecimiento de tres grandes convenios sobre la biodiversidad, el cambio climático y la desertificación. En un encuentro sobre estos tres acuerdos, Hindou Ibrahim, miembro de los Promotores de los ODS (en) y activista de los derechos indígenas, nos habla sobre el papel que desempeñan las comunidades indígenas en la protección de la vida en nuestro planeta, su biodiversidad, la tierra y el clima.














